UN DERECHO INCUESTIONABLE
Para muchos pacientes, ir al médico pasó de ser una necesidad a convertirse en un problema. Con la Ley 100 y sus reformas se empezó a ver a las personas como clientes y a la salud, como negocio.
Pese a este panorama, sin dejar de cumplir la ley, la capital estableció como prioridad, en el Plan de Desarrollo 'Bogotá Positiva', la salud como un derecho que debe garantizar el Estado en condiciones dignas de seguridad alimentaria y nutrición mediante un enfoque de promoción y atención primaria.
Hoy, luego de dos años y ocho meses de ejecución del plan, podemos afirmar que hemos cumplido. Falta avanzar aún más, pero Bogotá es garante del derecho a la salud no solo para sus habitantes, sino para miles de personas que vienen a la ciudad en busca de atención. El primer paso fue la gratuidad en salud. El alcalde Samuel Moreno, en su programa de gobierno, prometió eliminar las cuotas moderadoras y los copagos para darles gratuidad en servicios a los niños y niñas menores de 5 años, adultos mayores de 65 años y personas en condición de discapacidad severa, afiliados al régimen subsidiado de niveles 1 y 2 del Sisbén.
De esta forma, a la fecha se han beneficiado 410.683 usuarios que no han tenido que pagar ni un peso por citas, medicamentos, cirugías, tratamientos y pruebas diagnósticas, además de atención en especialidades como otorrinolaringología, gastroenterología y medicina interna, no incluidas en el POS.
Así, Bogotá es la primera ciudad de Colombia que subsidia con recursos propios la atención en salud, para la población más vulnerable, con la gratuidad. Pero, además, para garantizar un acceso oportuno de esta población, en los últimos dos años hemos mejorado la infraestructura hospitalaria, con la apertura de hospitales y la ampliación de servicios, que hacen de la red hospitalaria capitalina una de las de mayor estabilidad en el país, pese a la crisis del sector, que afecta las finanzas y el flujo de recursos de estas instituciones.
Muestra de ello es la puesta en marcha del hospital de Meissen y del hospital Vista Hermosa, en Ciudad Bolívar, que cubren una población importante del sur de la ciudad con servicios básicos y especializados; el Cami Trinidad Galán, en Puente Aranda; y el centro Ecoterapia, en Sumapaz, para personas con problemas de salud mental. También se ampliaron y mejoraron las unidades renales del Hospital de Kennedy, el área de oncología del Tunal y urgencias y pabellón de quemados del Simón Bolívar.
Después de esto, nuestra afirmación es tajante. No cerraremos ningún servicio de salud ni privatizaremos ningún hospital público en Bogotá. El fortalecimiento del sistema de salud repercute directamente en la reducción de la mortalidad infantil por enfermedad diarreica aguda y de la mortalidad por neumonía.
Gracias a estos programas, el jurado de los Premios América a la Excelencia en el Servicio Público 2009 otorgó a Bogotá el premio Américas en la categoría de 'Liderazgo en Salud Pública: Reducción en Mortalidad Infantil', del Instituto de Naciones Unidas para la Formación e Investigación (Unitar) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
El balance ahora es esperanzador, pues las estadísticas indican que en Bogotá, cada año, son menos las mujeres y niños que mueren a causa de enfermedades prevenibles, debido a programas con énfasis en la promoción y prevención que adelanta la ciudad en atención primaria, como Salud a su Casa o Salud al Colegio.
Se incluyeron vacunas gratuitas, pagadas por el Distrito, como hepatitis A, neumococo para niños y peumo 23 para adultos mayores. Hemos aplicado unas 225.966 dosis de neumococo en 2008 y 2009 con un ahorro de 500.000 pesos por cada familia. Bogotá es la única ciudad del país que subsidia en su totalidad esta costosa vacuna para menores de un año.
Somos conscientes de que en salud no podemos bajar la guardia, de que cada avance es una oportunidad para mejorar las condiciones de vida, evitar enfermedades y disminuir las barreras de acceso a la salud de todos y todas.
* Secretario de Salud de Bogotà
2) Metodo de lectura: Propio.
a- Identifico la lectura.
b- Busco las palabras claves y las que no entiendo.
c- Hago una idea general de lo leido.
d- Saco mi concluciòn del texto.
3) ¿El proceso de lectura es mas efectivo cuando lo realizamos
de manera consiente o inconsiente?.
Rta/: Es mucho mejor cuando se realiza inconscientemente por que no se esta aferrado a buscar nada en concreto y la lectura se hace mas amena.
Pienso que si hacemos una lectura inconsciente esta se podría tornar aburrida ya que no hay una meta fija a donde llegar.
ResponderEliminarEs un argumento valido pero, la razon de la lectura debe ser ploacentera.
ResponderEliminarEs la acciòn realizada por satisfacer y no por simplemente tener que hacerla, aunque es muy valido tu punto de vista.